EQUIVALIENTES
domingo, 1 de enero de 2012
"El artista". El ego masculino sin palabras.
Se me ocurrió la brillante idea de ir a ver la película “The artist” . Convencí a mi marido.
Nos fuimos a ver algo romántico a más no poder y culto a más no poder, un romance a la antigua, una película muda sobre las películas mudas. Ese era el tema: el paso del cine mudo al sonoro. Aunque el asunto era otro, yo me atreveria a decir que el paso de un matrimonio que ya no interesa a otro. Parece ser que es uno de los miembros de la pareja el que ha perdido el interés y no quiere hablar del tema. Y eso que la esposa le grita: ¡hablame!. Pero hombre ¡como va a hablar si la película es muda!
Nada más empezar se ve un fragmento de cine mudo, una película dentro de la película. Cuando termina, se ve al público aplaudiendo y sale el protagonista al escenario, -debajo de la pantalla- con un perrito monísimo detrás. Pero, claro, no se oye porque es cine mudo. Es supergracioso, hay una actriz rubia y tonta que quiere salir a saludar pero él no la deja porque quiere acaparar toda la atención. La actriz-rubia-tonta está que echa humo. El público, el de verdad debería troncharse, no sé por qué no se rió nadie.
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El artista ve derrumbarse su mundo cuando el cine sonoro hace acto de aparición, y más cuando su mujer le echa de casa y el tiene que vender todas sus cosas (incluido un retrato de sí mismo, de dos metros de altura, que tenía en el salón) Se resiste a adaptarse a los tiempos y fracasa.
Aquí tenemos, un hombre de mediana edad, egocéntrico y frustrado por un fracaso. Un tema que se ve poco en el cine y que sin duda, ha de despertar nuestros más íntimos sentimientos de empatía. Menos mal que al final todo acaba bien. El señor consigue recuperar su autoestima bailando en películas sonoras y enrollándose con la actriz joven que le admira muchísimo y sólo piensa en poder cuidarle.
Sin duda es una película para mujeres. A las chicas jóvenes os va a encantar, y así aprendéis un poco sobre el glamur que tienen los hombres de mediana edad frente a la insipidez de los jovenes de la vuestra. Y a las señoras ya les está encantando, tanto si están solas, como si ya se están haciendo a la idea de quedarse solas y acabar despidiendo el año con sus hijos, su exmarido y su novia; la de él, quiero decir.
viernes, 23 de diciembre de 2011
MI LUGAR EN EL AUTOBÚS.
Al parecer en Israel esta ocurriendo. Cuando las mujeres se niegan tienen que enfrentarse con los insultos y presiones externas para que acceda. Este tipo de conducta parece mucho menos llamativa que algo más fuerte como que ten una paliza o te levanten violentamente la ropa en una manifestación (algo que estaba ocurriendo permanentemente en las manifestaciones egipcias como medio de evitar la participación de mujeres en ellas) pero cuidado con este tipo de restricción de libertades que solo parecen menos visibles porque se están aplicando a mujeres.
Si se tratase de obligar a un hombre de cualquier etnia o religión a sentarse detrás o vestir de un modo determinado toda la prensa se haría eco de ello mucho más rápidamente. Es lógico que nos acordemos de Rosa Parks, uno de los símbolos de la lucha por los derechos civiles. Las mujeres somo valientes y luchamos por nuestros derechos y los de nuestros hermanos de color, religión, clase social. El tema es qué ocurre después con nuestros propios derechos.
En el artículo que adjunto como enlace, dice que no pueden sentarse cerca, pero es más que eso, NO PUEDEN SENTARSE DELANTE. Además tienen que vestirse de determinado modo para no molestar a estos hombres. Sus creencias no pueden interferir con las leyes. El problema es qué pasará cuando sean más y quieran cambiar las leyes. Como se indica en el artículo el crecimiento de la población ultraortodoxa es mucho mayor, siempre ha ocurrido que cuanto más atrasada sea una cultura más machista es y más hijos tiene. Es un problema que no se puede resolver fácilmente.
Mi más sincera admiración para estas "equivalientes" de Israel.
jueves, 22 de diciembre de 2011
EL HOMBRE COMO ALIADO
Me he tomado la libertad de extraer el título de mi entrada de unas palabras de Hilary sobre la violencia de género y la necesidad de erradicarla. Hilary nos habla de las dificultades para vivir que pasan millones de mujeres en el mundo, no sólo acosadas por el hambre y la enfermedad sino también por la violencia masculina. Ella comprende que hay que unir voluntades, sumar la fuerza de todas las personas concienciadas con el problema. Hay hombres que comprenden la necesidad de cambiar, otros no, pero incluso a estos hay que convencerles de algún modo; porque esa es nuestra fuerza, el pensamiento, la inteligencia.

Por eso, si es necesario usar el reclamo de la economía lo usará. Aunque pueda repugnar a algunos. Así como nos repugno tanto escuchar al fiscal invocar la "hombría de bien" para conseguir del asesino informacion sobre el lugar donde sus familiares pudieran al fin encontrar el cadaver. No funcionó, pero había que intentarlo.
Es triste reconocer que los pasos pueden ser pequeños aunque el problema sea tan enorme. Un movimiento armado de mujeres contra los hombres parece poco viable. Tenemos que aliarnos.
Entre los enlaces del blog hay algunos de asociaciones masculinas muy interesantes. Animo a todos los hombres a conocerlas. Le rindo un homenaje a todo el que renuncia a sus privilegios para conseguir un bien mayor. A mi esposo, a mi padre, al niño que pude ser.
DISCURSO DE HILARY RODAM CLINTON
Acabar con la violencia contra las mujeres no es el trabajo de un día, ni siquiera de un año. Se requieren esfuerzos concentrados en muchos frentes, con gobiernos, organizaciones sin ánimo de lucro y todo tipo de líderes de la sociedad civil remando juntos en la misma dirección. Pero más importante si cabe es que se requiere aprovechar plenamente el potencial del grupo más grande y natural de aliados de la mujer: los hombres.
"Es necesario que hombres y mujeres trabajen de la mano"
Una de cada tres mujeres en todo el mundo es víctima de violencia de género a lo largo de su vida. En algunos países, esa cifra alcanza cotas del 70%. Aunque sucede a puerta cerrada, la violencia contra las mujeres tiene consecuencias para toda la sociedad, hombres y mujeres por igual.Cuando las mujeres son maltratadas, los negocios cierran, los ingresos se reducen, las familias pasan hambre, y los niños interiorizan creencias y comportamientos que perpetúan el ciclo de violencia mientras crecen. Una sociedad que no es segura para las mujeres no es segura para nadie.
Por otro lado, la protección y educación de las niñas contribuye al crecimiento económico y ayuda a los países a prosperar. Así que los hombres y los niños deben tener un interés común en terminar con la violencia contra la mujer.
"La protección y educación de las niñas contribuye al crecimiento"
Posición única masculina
Ellos están en una posición única para ayudar a conseguirlo. En las sociedades donde las mujeres son marginadas, los hombres pueden argumentar la no violencia y la igualdad de género. Se pueden cuestionar las prácticas culturales nocivas que permiten la discriminación de género. A menudo digo que tenemos que dar el poder a las mujeres porque ningún país puede conseguir progresar económicamente si se deja a la mitad de la población atrás. Es igualmente cierto que ningún país puede detener la violencia contra la mujer con la otra mitad de la población relegada al banquillo.Hay historias alrededor del mundo que demuestran cómo los hombres y los niños pueden participar y hablar en contra de la violencia de género.
Una asociación con sede en Senegal, Tostan, ha adoptado este enfoque con respecto a la peligrosa costumbre de la mutilación genital femenina. Esta práctica causa dolor severo, hemorragias, infecciones, aumenta las complicaciones en el parto y puede causar infertilidad e incluso la muerte. Tostan ha aprendido que el abandono de esta tradición de siglos de antigüedad debía ser una decisión colectiva y dirigida por la sociedad, con la participación de líderes de opinión masculinos. Así que se organizó un debate en un pueblo, en el que hombres y niños pudieran escuchar a sus madres y hermanas describir el dolor y los problemas de salud asociados a esta intervención. Finalmente, el pueblo votó para poner fin a la práctica.
Pero la historia no acaba aquí. Los líderes masculinos después viajaron a otros pueblos para explicar lo dañina que es la mutilación genital femenina y esas aldeas también votaron para poner fin a la práctica. En los dos años siguientes, el Gobierno de Senegal aprobó una ley que prohíbe la mutilación genital, y hoy Tostan ha ayudado a cerca de 5.000 comunidades de Senegal, Guinea, Gambia, Burkina Faso, y Somalia que han decidido abandonar la tradición.
En Afganistán, hombres líderes de la sociedad civil y religiosos están ayudando a crear conciencia y a cambiar actitudes profundamente arraigadas contra las mujeres. El ejemplo de un Mufti (líder islámico) local en Jalalabad es especialmente llamativo. Durante años, enseñó a sus seguidores que los derechos humanos eran una imposición occidental que violaba el Islam.
Hasta que asistió a un taller de capacitación con otros 250 líderes afganos locales que se centraba en los derechos de la mujer, la familia y los niños en el contexto de las enseñanzas musulmanas. Sus debates pusieron de relieve los beneficios de la igualdad de género y la importancia del respeto y la tolerancia a la diversidad en el Islam.
Hoy el Mufti no sólo ha cambiado sus creencias, sino que con frecuencia habla sobre cuestiones de derechos en sus sermones durante la oración del viernes y en su programa de radio regional. Se ha convertido en una voz poderosa de apoyo a las mujeres en Afganistán.
En el Departamento de Estado de Estados Unidos, estamos tomando medidas sobre el terreno: en el trabajo con las organizaciones no gubernamentales para enrolar a los hombres en la prevención de la violencia contra la mujer, en la promoción de las oportunidades económicas y empresariales para las mujeres y en la formación de cascos azules en actividades de concienciación y prevención de la violencia de género.
En lugares como la República Democrática del Congo, donde la violación en masa es abiertamente y en repetidas ocasiones utilizada como arma de guerra, estamos ayudando a concienciar de que tanto hombres como mujeres deben involucrarse en la investigación de la violencia sexual y dar prioridad a la protección de las mujeres y las niñas.
Compromiso necesario
Hoy es el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Es un día para volver a comprometernos con la causa del cambio de actitudes y poner fin a todas las formas de violencia contra la mujer.Este año también marca el 15 aniversario de la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer en Pekín, donde el mundo estableció la conexión crítica entre los derechos de las mujeres y los derechos humanos, y el décimo aniversario de la Resolución 1.325 de la ONU sobre los vínculos entre las mujeres, la paz y la seguridad.
La eliminación de la discriminación de género y la violencia contra las mujeres es una lucha a largo plazo y un compromiso con el que todos debemos comprometernos. Con hombres y mujeres que trabajen de la mano, podemos poner fin a la epidemia de la violencia de género, persona a persona y comunidad a comunidad.
domingo, 25 de abril de 2010
Lo importante no es sólo poder llevarlo.
El velo, en sus distintas variantes, no es algo que hayan inventado los musulmanes. Basta con echar un vistazo a nuestra propia iconografía para comprobarlo. Las mujeres de mi generación que asistimos a la rebelión de las monjas de nuestros colegios para dejar de usar vestimentas al estilo antiguo, mientras sus compañeros de congregación se dejaban únicamente el alzacuellos, sabemos que la consigna “cúbrete mujer” no es exclusiva de ningún credo religioso.
Para entender lo que significan sus diversas variantes, más o menos radicales, es interesante analizar las maneras en las que distintas religiones han hecho recomendaciones o mandatos sobre el modo en que los hombres y/o las mujeres deben vestirse y como estos mandatos se relacionan con aspectos sociales o culturales, por ejemplo, el clima, los tejidos disponibles, la existencia de comercio de ropas con otras culturas, las distinciones de clases y rangos sociales y por supuesto dentro de estas distinciones jerárquicas, la distinción de géneros.
Como en muchos otros aspectos que no tienen que ver con la ropa, la religión es la justificación sobrenatural, y por ello irrefutable, para una costumbre cuya razón de ser no tiene nada de sobrenatural ni está dictada por ningún ser omnipotente. Existen muchas normas de origen religioso cuya verdadera motivación es reducir la movilidad y la disponibilidad sexual de las mujeres con el fin de asegurar lo más posible la filiación de la descendencia y su permanencia dentro del clan. Este hecho está más que estudiado por la antropologia. Siempre es clave que la mujer interiorice esta norma y construya su propia identidad a través de ella incluso si está pensada como un instrumento para su control.
En cierto sentido se puede decir que el velo es como la adopción del apellido del hombre, una negación de una misma en beneficio de otro que, sin embargo, se interpreta de manera contraria, como algo positivo, como creador de un yo y no como anulación o reducción del que ya teníamos.
No obstante, la costumbre extendida en el mundo islámico de que las mujeres cubran su cuerpo, tiene consecuencias para el individuo mucho más evidentes y aparatosas que un cambio de apellido, como no poder usar un bañador y tener que ir a la piscina con un traje de buzo, (lo llaman burkini, creo) o que en la función del instituto sea difícil asignarnos papeles… no habría mucho problema con el papel de Julieta (salvo por el escote) pero si tenía que hacer de Juana de Arco, vestida de hombre, habría algunas dificultades. Lo más fácil de adaptar sería una representación de la Casa de Bernarda Alba con una Bernarda Alba mucho más chiflada.
No se si cierto grado de humor es aceptable con este tema, teniendo en cuenta que hay asesinatos de por medio, pero me gustaría ser clara al intentar hacer ver que el problema de los atuendos promovidos por el Islam para las mujeres no es que las personas no puedan llevarlos en determinados momentos o circunstancias, sino que no puedan quitárselos.
¿Qué se supone que debemos sentir las occidentales cuando vemos a una mujer con el cabello y el cuello completamente cubiertos? ¿Nada? ¿Y cuando lleva todo el cuerpo cubierto salvo la cara o los ojos? ¿Nada? No es mi intención insultar ni cuestionar a las mujeres musulmanas. Todo lo contrario, en muchos aspectos estoy más ligada a las mujeres musulmanas, por el hecho de ser mujeres, que a muchos hombres cristianos o incluso ateos, como yo. El velo, aunque pueda presentarse como una opción es y será el fruto de una imposición y no de una imposición para un subgrupo de mujeres que quieran dedicar su vida a la espiritualidad, sino para todas ellas.
Es la certeza de este hecho la que me implica personalmente, en la medida en que, por ser la suya una religión proselitista, su defensa de la necesidad de cubrirse ante las miradas masculinas constituye, no solo un atentado contra la libertad de las mujeres que sostienen o son obligadas a sostener dicha creencia, sino una amenaza potencial para mi propia libertad y la de mis descendientes.
No obstante, más que preocuparme, hoy por hoy, por lo que podría suceder en un hipotético futuro, me preocupan las miles de mujeres en el mundo que quisieran quitárselo y no pueden, que no pueden atreverse a decirlo y en muchos casos, ni tan siquiera a pensarlo. Me preocupan las mujeres que habiendo inmigrado a Europa huyendo de la represión a la que eran sometidas en sus países ven ahora como sus correligionarios más fanáticos consiguen que muchos piensen que el problema es exactamente el contrario del que es.
Tengo la convicción, basada en hechos, de que una extensión de esta costumbre representa un retroceso objetivo para las libertades y los derechos de las mujeres y, si bien puedo entender que no estemos de acuerdo en qué metodo será el mejor para contrarrestar su avance, no puedo aceptar que simplemente se me diga, desde las filas de la progresía, que me calle y lo acepte en aras de la convivencia intercultural. Hay que reconocer que la izquierda no se ha caracterizado nunca por la llamada a la calma y a la aceptación del "estatus quo" salvo cuando esa calma tenía que ver con los derechos de las mujeres.
Las mujeres musulmanas o de origen musulman que sostienen la lucha contra estas y otras rescricciones de origen religioso, algunas desde hace mucho tiempo, deben ser las primeras que nos indiquen el camino. Existen. Me gustaría que tuvieramos menos miedo de escucharlas.
Para entender lo que significan sus diversas variantes, más o menos radicales, es interesante analizar las maneras en las que distintas religiones han hecho recomendaciones o mandatos sobre el modo en que los hombres y/o las mujeres deben vestirse y como estos mandatos se relacionan con aspectos sociales o culturales, por ejemplo, el clima, los tejidos disponibles, la existencia de comercio de ropas con otras culturas, las distinciones de clases y rangos sociales y por supuesto dentro de estas distinciones jerárquicas, la distinción de géneros.
Como en muchos otros aspectos que no tienen que ver con la ropa, la religión es la justificación sobrenatural, y por ello irrefutable, para una costumbre cuya razón de ser no tiene nada de sobrenatural ni está dictada por ningún ser omnipotente. Existen muchas normas de origen religioso cuya verdadera motivación es reducir la movilidad y la disponibilidad sexual de las mujeres con el fin de asegurar lo más posible la filiación de la descendencia y su permanencia dentro del clan. Este hecho está más que estudiado por la antropologia. Siempre es clave que la mujer interiorice esta norma y construya su propia identidad a través de ella incluso si está pensada como un instrumento para su control.
En cierto sentido se puede decir que el velo es como la adopción del apellido del hombre, una negación de una misma en beneficio de otro que, sin embargo, se interpreta de manera contraria, como algo positivo, como creador de un yo y no como anulación o reducción del que ya teníamos.
No obstante, la costumbre extendida en el mundo islámico de que las mujeres cubran su cuerpo, tiene consecuencias para el individuo mucho más evidentes y aparatosas que un cambio de apellido, como no poder usar un bañador y tener que ir a la piscina con un traje de buzo, (lo llaman burkini, creo) o que en la función del instituto sea difícil asignarnos papeles… no habría mucho problema con el papel de Julieta (salvo por el escote) pero si tenía que hacer de Juana de Arco, vestida de hombre, habría algunas dificultades. Lo más fácil de adaptar sería una representación de la Casa de Bernarda Alba con una Bernarda Alba mucho más chiflada.
No se si cierto grado de humor es aceptable con este tema, teniendo en cuenta que hay asesinatos de por medio, pero me gustaría ser clara al intentar hacer ver que el problema de los atuendos promovidos por el Islam para las mujeres no es que las personas no puedan llevarlos en determinados momentos o circunstancias, sino que no puedan quitárselos.
¿Qué se supone que debemos sentir las occidentales cuando vemos a una mujer con el cabello y el cuello completamente cubiertos? ¿Nada? ¿Y cuando lleva todo el cuerpo cubierto salvo la cara o los ojos? ¿Nada? No es mi intención insultar ni cuestionar a las mujeres musulmanas. Todo lo contrario, en muchos aspectos estoy más ligada a las mujeres musulmanas, por el hecho de ser mujeres, que a muchos hombres cristianos o incluso ateos, como yo. El velo, aunque pueda presentarse como una opción es y será el fruto de una imposición y no de una imposición para un subgrupo de mujeres que quieran dedicar su vida a la espiritualidad, sino para todas ellas.
Es la certeza de este hecho la que me implica personalmente, en la medida en que, por ser la suya una religión proselitista, su defensa de la necesidad de cubrirse ante las miradas masculinas constituye, no solo un atentado contra la libertad de las mujeres que sostienen o son obligadas a sostener dicha creencia, sino una amenaza potencial para mi propia libertad y la de mis descendientes.
No obstante, más que preocuparme, hoy por hoy, por lo que podría suceder en un hipotético futuro, me preocupan las miles de mujeres en el mundo que quisieran quitárselo y no pueden, que no pueden atreverse a decirlo y en muchos casos, ni tan siquiera a pensarlo. Me preocupan las mujeres que habiendo inmigrado a Europa huyendo de la represión a la que eran sometidas en sus países ven ahora como sus correligionarios más fanáticos consiguen que muchos piensen que el problema es exactamente el contrario del que es.
Tengo la convicción, basada en hechos, de que una extensión de esta costumbre representa un retroceso objetivo para las libertades y los derechos de las mujeres y, si bien puedo entender que no estemos de acuerdo en qué metodo será el mejor para contrarrestar su avance, no puedo aceptar que simplemente se me diga, desde las filas de la progresía, que me calle y lo acepte en aras de la convivencia intercultural. Hay que reconocer que la izquierda no se ha caracterizado nunca por la llamada a la calma y a la aceptación del "estatus quo" salvo cuando esa calma tenía que ver con los derechos de las mujeres.
Las mujeres musulmanas o de origen musulman que sostienen la lucha contra estas y otras rescricciones de origen religioso, algunas desde hace mucho tiempo, deben ser las primeras que nos indiquen el camino. Existen. Me gustaría que tuvieramos menos miedo de escucharlas.
viernes, 25 de diciembre de 2009
Follar en tiempos revueltos
La actitud de la sociedad española hacia la prostitución no ha cambiado desde la época franquista, aunque las mujeres españolas hayamos ido consiguiendo cotas superiores de igualdad y de presencia pública (por cierto, antes mujer pública era sinónimo de prostituta) y aunque las circunstancias en las que las mujeres realizan esta actividad hayan empeorado muchísimo, hasta el punto de reconocerse que, en un porcentaje elevado se realiza en condiciones que pueden calificarse como esclavitud, en el sentido histórico más extremo de la misma. Es decir, el tipo de esclavitud en el que la persona está alejada de su entorno e incluso de su país, pierde todo derecho sobre su cuerpo, es agredida e incluso torturada, es víctima de abusos sexuales, pierde toda posibilidad de tener una vida personal y familiar satisfactoria, e incluso su vida o la de su familia están en juego.
Ante este fenómeno, asociado al tráfico de mujeres de otros países, no puede decirse que se haya desarrollado ningún tipo de reacción masiva en defensa de los derechos humanos, más bien podemos hablar una tímida reacción social que suele circunscribirse a tres ámbitos: el mediático, con el lamentable morbo generado en torno a ello, el institucional, que en España todavía no ha dado pasos determinantes al respecto a excepción de ciertas campañas; y el policial, que se traduce en algunas redadas bastante aisladas en clubs y que no parecen responder a las estadísticas de que disponemos respecto a la extensión del problema. Por otra parte, sí se ha expresado públicamente el deseo e incluso la imperiosa necesidad, en ciertos vecindarios afectados, de que se aleje a las prostitutas de la calle y se las circunscriba a clubs de alterne, ejerciendo un control médico y policial sobre las mismas. No podemos olvidar que en bastantes países de nuestro entorno la prostitución ya ha sido legalizada argumentando la necesidad de luchar contra las mafias de proxenetas sin que esta medida haya tenido el menor efecto positivo sobre el tráfico, sino todo lo contrario. La prostitución se acepta como algo inevitable por la mayoría de la población, incluso por el resto de las mujeres que, sin embargo, afirmarán de manera absolutamente mayoritaria que su pareja no utiliza el servicio y que si se enterase de que lo hacía le dejaría inmediatamente. Los que aceptan la protitución la consideran desde un ángulo que podría considerarse desde los siguientes modelos de pensamiento:
1.MODELO DE IDEALIZACIÓN. Se trataría de una actividad de orígenes antiguos asociada a la libertad sexual y que ofrece una especie de combinación entre terapia afectivo-sexual y tratamientos físicos cercanos al masaje. Muy positiva y necesaria para situaciones en las que los hombres necesitan, por ejemplo, iniciarse en el sexo, o mantener relaciones sexuales por quedar viudos, esposa embarazada, no tener éxito al intentar buscar pareja...etc.
2. MODELO DE NORMALIZACIÓN .Un trabajo clasificable en el sector servicios y que debería poder ser visible y aceptable aunque se reconoce que poco apetecible para la mayoría de las mujeres y que, por tanto, sólo sería una opción para situaciones de necesidad económica o bien como opción temporal hasta encontrar algo más satisfactorio.También como opción válida para conseguir dinero rápido mientras se es joven.
3. MODELO DE MERCANTILIZACIÓN.Un trabajo clasificable dentro del sector servicios pero que no debería ser visible por la población en general y en particular del resto de las mujeres ya que es estéticamente indeseable y no debe ser comentado con la familia ni conocido por ella. Por otra parte, el control médico dificultaría que se difundieran enfermedades sexuales entre el resto de la población.
Estos tres modelos se presentan frecuentemente entrecruzados y superpuestos. Sin embargo, el discurso de cuestionamiento de la prostitución como lacra social se limita a ser asociado a dogmas religiosos y apenas se muestra como una manifestación específica de un modelo indeseable de sexualidad basado en la desigualdad entre hombres y mujeres, las relaciones de poder abusivo, y la alienación del deseo femenino. Este tipo de discurso, aceptado en diversos foros internacionales de derechos humanos en general, y de las mujeres en particular, sobre todo desde los años setenta, está siendo prácticamente borrado del debate público y mediático.
Este es el caso de la visión de la prostitución contenida en la famosa serie Amar en tiempos revueltos, vista en España y a través del canal internacional. Se presenta en ella una visión crítica y políticamente progresista de la vida en España durante la década de los cincuenta y bajo la dictadura franquista. Se abordan temas como el de la represión y los presos políticos o incluso el poder de la iglesia y los abusos de niños. Ante la cuestión del machismo y la condición social de las mujeres en la España franquista se hacen reflexiones destinadas a perfilar la falta de autonomía y derechos de las misma, que se encontraban bajo la tutela de sus maridos. Incluso se aborda la homosexualidad de modo progresista. Sin embargo, ante el tema de la prostitución, que es el que nos interesa en este artículo, los guionistas han optado por adoptar una actitud totalmente acrítica y condescendiente no ya con su existencia histórica y contextualizada sino con su existencia en general.
La serie muestra la prostitución como una actividad que las mujeres realizan cuando la vida las empuja a ello y ante la cual debemos sentir una mezcla de compasión y admiración. Esta difícil combinación es fruto, precisamente de la confusión ideológica que hay en torno a este tema y de la superposición de modelos de la que hemos hablado anteriormente. La prostituta es a la vez una mujer libre, alegre, fuerte, valiente, segura de sí misma y una mujer vapuleada por la vida, que ha sido manejada y engañada ingenuamente por un hombre o por una serie de hombres, es una mujer pobre, ignorante, amargada y sola, profundamente sola. La prostituta es a la vez una mujer liberal y segura de sí misma y una mujer desamparada y perdida. Es una mujer a la que hay que estar agradecido, que hace al hombre un favor inestimable, y al mismo tiempo es una mujer que, a ser posible, no quieren volver a ver fuera del ámbito y del ejercicio de su actividad.
En los capítulos de "Amar en tiempos revueltos" a los que me referiré a continuación, una prostituta le dice al cliente: "No venías buscando una prostituta sino una mujer" Ella no se comporta tampoco como prostituta, sino como mujer atraída por un hombre que la trata como mujer. Sin embargo, cuando lógicamente ella demanda una relación entre personas, quiere verle para charlar, pasear… y se niega a cobrarle, él responde cerrando esta posibilidad. Le regala un poema en el que hace un elogio de su actividad y define a su persona enteramente en relación con ella. La llama "paloma", y ella le pregunta, tras mostrar claramente que no sabe leer "¿no es la paloma un símbolo de libertad?" (por cierto ¿no era la paloma el símbolo de la paz?) Luego el poeta-cliente empieza con la lectura de una sucesión de metáforas en torno a “amores en las sombras, sueños adolescentes, caricias prohibidas, verdad…” y otra sarta de necedades con las que da por terminada la relación humana entre ambos. No va a haber ni relación de amistad posterior, ni continuidad del abuso sexual (ya que este se ha cerrado al crear expectativas humanas en la prostituta) El cliente, un escritor de izquierdas que acaba de salir de la cárcel, ni se plantea la posibilidad de que las mujeres no deberían tener que pasar por esto y que los hombres como él no deberían aprovecharse de esa situación y sí ayudarlas, ofrecerles amistad y apoyo humano. Para el público seguidor de la serie, en cualquier caso, debe seguir siendo considerado un hombre admirable y de altos ideales, sensible y respetuoso con las prostitutas.
Quiero concluir mi análisis considerando que al presentar un hombre de ideología progresista y con fuertes ideales pero que al mismo tiempo encuentra muy normal la prostitución, la serie está tomando partido en el tema de forma muy clara. Evidentemente están en su derecho de hacerlo, lo mismo que yo estoy en mi derecho de evidenciarlo. La mayoría de la gente entiende que criticar el franquismo no es simplemente criticar a la mayor parte sociedad española, adocenada durante este momento histórico, es evidenciar la capacidad que tenemos los seres humanos para aceptar lo inaceptable. Eso es precisamente lo que trato de hacer en este artículo.
sábado, 21 de noviembre de 2009
Contra la violencia de género no todo vale

En el País no parecen tener muy clara su ideología, ultimamente y desde que el grupo editorial al que pertenecen ha perdido su situación de privilegio con el futbol estás tan desesperados como las mujeres de la famosa peli de Almodovar. En el caso de la violencia de género se han decantado, por ejemplo por el siguiente titular, atención. "Contra la violencia de género no todo vale"
Desde luego es toda una lección de objetividad periodística. No sólo muestra su opinión en el titular respecto a lo que se expone después sino que leyéndolo parece que haya alguien, contra el que se enfrenta el titular que sí piensa que contra la violencia de género todo vale. Ahí es nada. Cualquiera diría que van a hablar de el tema de la independencia de Euskadi. Además el titular en cuestión aparecía en la portada del diario.
Tratandose de un periódico que incluye en sus páginas anuncios en los que se venden chicas de 18 años como si fueran ganado no es muy sorprendente esta ¿tibieza o deliberada beligerancia contra el feminismo?
sábado, 7 de noviembre de 2009
ALGUNAS FALACIAS SOBRE LA PROSTITUCIÓN
La prostitución es una de las actividades humanas que genera más dolor a unos individuos y más placer y sensación de poder y gratificación a otros. Es por tanto una actividad en la que las desigualdades entre seres humanos se hace más manifiesta.
El discurso sobre la prostitución está lleno de mentiras destinadas a callar a los que se atreven a denunciarlo. En la historia de la humanidad ha pasado por varias etapas pero siempre ha estado ligada a algo fundamental, y esto es la sumisión y dependencia de unas personas respecto a otras.
La imagen no muestra a una prostituta pero sí nos ofrece una visión bastante clara para cualquier persona inteligente de la imagen que se quiere dar de las mujeres y la manera en que se justifica esta imagen, apelando a la libertad y a la hipocresía de los que las rechazan sean cuales sean sus motivos.
A continuación repasaremos algunas de las falacias en torno a la prostitución.
1. LA PROSTITUCIÓN ES UN TRABAJO COMO OTRO CUALQUIERA. SI ESTO FUERA CIERTO
No habría problema en contratar a partir de los 16 años.
La experiencia sería buscada y no habría una demanda masiva precisamente de los trabajadores de 16 años (que desde luego se produciría ya que cuanto más joven es la persona prostituída más es la demanda que se presenta).
No habría tantas personas que necesitarían tratamiento psicologico para superar sus secuelas.
El porcentaje de personas españolas sería mayor.
No habría disminuído al desarrollarse el país y luego crecido exponencialmene por la inmigración de personas del tercer mundo.
El porcentaje de personas con graves problemas psicológicos o drogodependientes sería menor.
El porcentaje de hombres que lo realizan sería mayor.
El porcentaje de personas que han sido engañadas, amenazadas de muerte (a ellas o sus familias)extorsionadas para que lo realicen sería menor.
Los padres y madres no tendrían inconveniente en que sus hijos lo realizaran fuera de los inconvenientes ordinarios (salario, grado de peligrosidad, horario de trabajo, nivel de estudios requeridos).
Debería haber unos estudios, digamos de grado ¿medio? para acceder a él y profesorado cualificado por el sistema educativo.
Si una persona está cobrando el paro y recibe una oferta de prostitución debería tener la obligación de cogerla al igual que se hace con otros trabajos.
Para promocionar la igualdad entre sexos y en trabajos tradicionalmente femeninos (enfermera, profesora, servicios de limpieza ) deberían hacerse campañas para promover que los hombres también deberían trabajar en la prostitución ya que es un trabajo tan digno como otro cualquiera.
No se ofertaría indicando la etnia: chinas, sudamericanas, africanas...
Durante la esclavitud no se habría considerado que la práctica de sexo con los esclavos era la actividad que generaba más rechazo entre las distintas formas de explotación que se practicaban. Sería otra más, como obligar a limpiar la casa, pongamos por caso.
2. LA PROSTITUCIÓN ES UNA MANIFESTACIÓN MÁS DE LA LIBERTAD SEXUAL. SI ESTO FUERA CIERTO.
Los hombres habrían promovido la prostitución masculina como lo han hecho con la feminina en lugar de perseguir de manera insistente y violenta cualquier manifestación sexual masculina en la que un hombre pudiera ser el que proporcionara "el servicio sexual" ( recibir la penetración, practicar una felación ) a otro hombre y considerarlo indigno de eso tan fabuloso que es SER UN HOMBRE.
El servicio de prostitución masculina a mujeres estaría tan generalizado como el contrario ya que se potenciaría la demanda de mujeres que quieren satisfacer sus necesidades sexuales sin importarles si el hombre al que pagan:
Siente asco de su cuerpo en lugar de sentirse atraído por el.
Siente placer o lo está fingiendo.
Está siendo explotado por una mafia y amenazado por ella.
Le recuerda bastante a su hijo o a su nieto.
Las feministas y defensoras de la libertad sexual de las mujeres que han desarrollado un discursos racional y profundo en los últimos 300 años sobre la libertad sexual estaría a favor de la prostitución, y no serían los sexólogos y sexólogas sin compresión del problema de la opresión histórica de las mujeres y el desprecio de lo femenino, ya esté presente en un hombre o en una mujer, los únicos que la defendiesen.
Los hombres que mantinen relaciones más igualitarias y satisfactorias con sus parejas, ya sean mujeres u otros hombres, serían los que más han usado o usarán la prostitución y no los que lo hacen menos o nada.
Las mujeres más liberadas que han experimentado desde su juventud la libertad sexual y han practicado el sexo con quien han querido y por el placer del sexo, y no por otro motivo ajeno y opuesto a el citado placer, estarían a favor de la prostitución.
Las prostitutas podrían obtener títulos de sexología o convalidaciones debido a su experiencia en el terreno.
Los países desarrollados tendrían prostitución sin depender de que estas personas fueran precisamente de países subdesarrollados y no cabría suponer que de no existir el subdesarrollo y la pobreza tampoco existiría la prostitución más que de manera anecdótica (una persona particular que acepta un regalo, un premio, un dinero... a cambio de una actividad sexual concreta en un momento dado) y no como fenómeno comercial de masas.
La prostitución y la pornografía no estarían tan frecuentemente asociadas con la violencia.
Finalmente,las mujeres no saldrían necesariamente perjudicada en la relación sexual e incluso personal con sus parejas si estas acudían a los servicios de una prostituta
o se acostumbraban a desarrollar su estimulación sexual a partir de imágenes pornográficas y de prostitución filmada. Sin embargo:
La prostitución hace que el hombre se acostumbre a suponer que la mujer o el hombre prostituído está ahí para darle placer y no, también, para recibirlo, promueve la idea de que el sexo puede separarse sin problemas de otras cuestiones como el afecto o las relaciones de poder, facilita la imagen mental de que el sexo se CONSUME y la persona o personas que nos estimulan son productos para su consumo, distorniona la imagen del cuerpo femenino asociando la sexualidad con un determinado tipo de actitud sexual bien agresiva o de sumisión.
PARA OBTENER INFORMACIÓN CONCRETA SOBRE LAS CONSECUENCIAS REALES DE LA LEGALIZACIÓN DE LA PROSTITUCIÓN VER Informe de la coalición contra el tráfico de mujeres en entrada anterior.
El discurso sobre la prostitución está lleno de mentiras destinadas a callar a los que se atreven a denunciarlo. En la historia de la humanidad ha pasado por varias etapas pero siempre ha estado ligada a algo fundamental, y esto es la sumisión y dependencia de unas personas respecto a otras.
La imagen no muestra a una prostituta pero sí nos ofrece una visión bastante clara para cualquier persona inteligente de la imagen que se quiere dar de las mujeres y la manera en que se justifica esta imagen, apelando a la libertad y a la hipocresía de los que las rechazan sean cuales sean sus motivos.

A continuación repasaremos algunas de las falacias en torno a la prostitución.
1. LA PROSTITUCIÓN ES UN TRABAJO COMO OTRO CUALQUIERA. SI ESTO FUERA CIERTO
No habría problema en contratar a partir de los 16 años.
La experiencia sería buscada y no habría una demanda masiva precisamente de los trabajadores de 16 años (que desde luego se produciría ya que cuanto más joven es la persona prostituída más es la demanda que se presenta).
No habría tantas personas que necesitarían tratamiento psicologico para superar sus secuelas.
El porcentaje de personas españolas sería mayor.
No habría disminuído al desarrollarse el país y luego crecido exponencialmene por la inmigración de personas del tercer mundo.
El porcentaje de personas con graves problemas psicológicos o drogodependientes sería menor.
El porcentaje de hombres que lo realizan sería mayor.
El porcentaje de personas que han sido engañadas, amenazadas de muerte (a ellas o sus familias)extorsionadas para que lo realicen sería menor.
Los padres y madres no tendrían inconveniente en que sus hijos lo realizaran fuera de los inconvenientes ordinarios (salario, grado de peligrosidad, horario de trabajo, nivel de estudios requeridos).
Debería haber unos estudios, digamos de grado ¿medio? para acceder a él y profesorado cualificado por el sistema educativo.
Si una persona está cobrando el paro y recibe una oferta de prostitución debería tener la obligación de cogerla al igual que se hace con otros trabajos.
Para promocionar la igualdad entre sexos y en trabajos tradicionalmente femeninos (enfermera, profesora, servicios de limpieza ) deberían hacerse campañas para promover que los hombres también deberían trabajar en la prostitución ya que es un trabajo tan digno como otro cualquiera.
No se ofertaría indicando la etnia: chinas, sudamericanas, africanas...
Durante la esclavitud no se habría considerado que la práctica de sexo con los esclavos era la actividad que generaba más rechazo entre las distintas formas de explotación que se practicaban. Sería otra más, como obligar a limpiar la casa, pongamos por caso.

2. LA PROSTITUCIÓN ES UNA MANIFESTACIÓN MÁS DE LA LIBERTAD SEXUAL. SI ESTO FUERA CIERTO.
Los hombres habrían promovido la prostitución masculina como lo han hecho con la feminina en lugar de perseguir de manera insistente y violenta cualquier manifestación sexual masculina en la que un hombre pudiera ser el que proporcionara "el servicio sexual" ( recibir la penetración, practicar una felación ) a otro hombre y considerarlo indigno de eso tan fabuloso que es SER UN HOMBRE.
El servicio de prostitución masculina a mujeres estaría tan generalizado como el contrario ya que se potenciaría la demanda de mujeres que quieren satisfacer sus necesidades sexuales sin importarles si el hombre al que pagan:
Siente asco de su cuerpo en lugar de sentirse atraído por el.
Siente placer o lo está fingiendo.
Está siendo explotado por una mafia y amenazado por ella.
Le recuerda bastante a su hijo o a su nieto.
Las feministas y defensoras de la libertad sexual de las mujeres que han desarrollado un discursos racional y profundo en los últimos 300 años sobre la libertad sexual estaría a favor de la prostitución, y no serían los sexólogos y sexólogas sin compresión del problema de la opresión histórica de las mujeres y el desprecio de lo femenino, ya esté presente en un hombre o en una mujer, los únicos que la defendiesen.
Los hombres que mantinen relaciones más igualitarias y satisfactorias con sus parejas, ya sean mujeres u otros hombres, serían los que más han usado o usarán la prostitución y no los que lo hacen menos o nada.
Las mujeres más liberadas que han experimentado desde su juventud la libertad sexual y han practicado el sexo con quien han querido y por el placer del sexo, y no por otro motivo ajeno y opuesto a el citado placer, estarían a favor de la prostitución.
Las prostitutas podrían obtener títulos de sexología o convalidaciones debido a su experiencia en el terreno.
Los países desarrollados tendrían prostitución sin depender de que estas personas fueran precisamente de países subdesarrollados y no cabría suponer que de no existir el subdesarrollo y la pobreza tampoco existiría la prostitución más que de manera anecdótica (una persona particular que acepta un regalo, un premio, un dinero... a cambio de una actividad sexual concreta en un momento dado) y no como fenómeno comercial de masas.
La prostitución y la pornografía no estarían tan frecuentemente asociadas con la violencia.
Finalmente,las mujeres no saldrían necesariamente perjudicada en la relación sexual e incluso personal con sus parejas si estas acudían a los servicios de una prostituta
o se acostumbraban a desarrollar su estimulación sexual a partir de imágenes pornográficas y de prostitución filmada. Sin embargo:
La prostitución hace que el hombre se acostumbre a suponer que la mujer o el hombre prostituído está ahí para darle placer y no, también, para recibirlo, promueve la idea de que el sexo puede separarse sin problemas de otras cuestiones como el afecto o las relaciones de poder, facilita la imagen mental de que el sexo se CONSUME y la persona o personas que nos estimulan son productos para su consumo, distorniona la imagen del cuerpo femenino asociando la sexualidad con un determinado tipo de actitud sexual bien agresiva o de sumisión.
PARA OBTENER INFORMACIÓN CONCRETA SOBRE LAS CONSECUENCIAS REALES DE LA LEGALIZACIÓN DE LA PROSTITUCIÓN VER Informe de la coalición contra el tráfico de mujeres en entrada anterior.
Informe sobre las consecuencias de la legalización de la prostitución de la Coalición Internacional contra el tráfico de mujeres. CATW.
1. La legalización/despenalización de la prostitución es un regalo para los proxenetas, los traficantes y la industria del sexo..
Hay personas que creen que defendiendo la legalización o la despenalización de la prostitución están dignificando y profesionalizando a la mujer que está en la prostitución. Pero el dignificar la prostitución como un trabajo no supone el dignificar a la mujer, ya que simplemente dignifica la industria del sexo. La CATW aprueba la despenalización de las mujeres que están en la prostitución. Ninguna mujer debería de ser penalizada por su propia explotación. Pero los estados nunca deberían despenalizar a los proxenetas, a los clientes, a los prostíbulos u otros establecimientos sexuales.
2.La legalización/despenalización de la prostitución y de la industria del sexo promueve el tráfico sexual
. Uno de los argumentos para la legalización de la prostitución en Holanda era que la legalización iba a ayudar a terminar con la explotación de las desesperadas mujeres inmigrantes que eran traficadas para entrar en la prostitución. El informe realizado por el grupo gubernamental “Budapest”* muestra que el 80% de las mujeres de los prostíbulos en los países Bajos son traficadas desde otros países (Grupo Budapest, 1999: 11). El gobierno de Holanda se presenta a sí mismo como el defensor de los programas y políticas que luchan contra el tráfico, mientras que al mismo tiempo y de una manera cínica, ha eliminado todos los impedimentos legales dirigidos al proxenetismo y a los prostíbulos. También en el año 2000 el gobierno Holandés solicitó y obtuvo una sentencia de la Corte Europea en la que se reconocía que la prostitución era una actividad económica. Las ONGs de los países Bajos han declarado que los traficantes están sacando provecho de esta ley y la están utilizando para introducir a mujeres en la industria de la prostitución Holandesa, enmascarando el hecho de que estas mujeres han sido traficadas y enseñándoles cómo probar que se son “inmigrantes trabajadoras del sexo” auto empleadas.
. 43 municipios de Holanda quieren poner en marcha una política que prohíba los prostíbulos, pero el Ministerio de Justicia ha dicho que la prohibición de la prostitución dentro de un municipio podría entrar en conflicto con el “derecho a la libre elección de trabajo” que garantiza la Constitución federal o el Grondwet (Bureau NRM: 2002).
En enero de 2002 se estableció la prostitución en Alemania como un trabajo legitimo, después de que durante 5 años estuviera legalizada en las llamadas zonas “eros” o zonas de tolerancia. Ahora en Alemania es legal la promoción de la prostitución, el proxenetismo y los prostíbulos. En 1993, después de que se hubiera dado el primer paso para la legalización, se reconoció (incluso por parte de los/as defensores/as pro-prostitución) que el 75% de las mujeres que en Alemania estaban dentro de la industria del sexo eran extranjeras que procedían de Uruguay, Argentina, Paraguay, y otros países de Sudamérica
. Hay que tener en cuenta que es casi es imposible para las mujeres pobres hacer frente al proceso migratorio, a los costos del viaje, a la tramitación de los documentos y también es muy difícil que puedan establecerse dentro del “negocio” sin ninguna ayuda externa.
3. La legalización/despenalización de la prostitución no supone un control de la industria del sexo.
En contra de lo que afirmaban las reivindicaciones que señalaban que la legalización y la despenalización de la prostitución iban a regular la expansión de la industria del sexo en Holanda en el año 2000, la industria del sexo se ha expandido un 25 % (Daley, 2001:4). A cualquier hora del día, mujeres de todas las edades y razas son expuestas - y puestas en venta para el consumo masculino - en los conocidos escaparates de los prostíbulos y clubes de Holanda. Actualmente existen en Holanda asociaciones, oficialmente reconocidas, de empresarios del sexo y de clientes de la prostitución que son consultadas por, y colaboran con, el gobierno con el fin de fomentar sus intereses y promover la prostitución. Entre estas asociaciones están: “Asociación de Empresarios de los Negocios de Relajación” y “Hombre/Mujer y la Fundación de la Prostitucion”. Esta última está compuesta por un grupo de hombres que con regularidad utilizan los “servicios” de la industria del sexo, y uno de sus objetivos específicos es “conseguir que la prostitución y su uso sean más aceptados y abiertamente discutidos”, y “proteger los intereses de los clientes” (NRM Bureau, 2002:115-16).
Frente al hecho de que hay muy pocas mujeres que quieran “trabajar” en el sector legal de la industria del sexo, el Reportero Nacional de Holanda en temas de tráfico afirmó que una solución para el futuro podría ser “ofrecer [al mercado] prostitutas procedentes de países que no pertenezcan a la UE/AEE, y que voluntariamente elijan trabajar en la prostitución A través de este proceso, se refuerza la normalización de la prostitución como una “opción para las pobres”.
La mercantilización de la mujer se ha intensificado de una manera considerable y cada vez es más visible.Los prostíbulos en Suiza se han duplicado después de la legalización parcial de la prostitución. La mayoría de estos prostíbulos están libres de impuestos y muchos son ilegales.
4. La legalización/despenalización de la prostitución aumenta la prostitución clandestina, ilegal y la prostitución de la calle.
En Holanda, las mujeres que están en la prostitución señalan que la legalización y despenalización de la industria del sexo no acaba con el estigma sino que, al contrario, hace a las mujeres más vulnerables frente al abuso ya que al tener que registrarse pierden el anonimato.
. Desde la llegada de la legalización en Victoria los prostíbulos se han triplicado y se han expandido, y la mayoría de ellos no tiene licencia aunque se anuncien y operen con total impunidad (Sullivan and Jeffreys: 2001). Para terminar con la endémica corrupción policial, el control de la prostitución ilegal pasó de estar en manos de los policías a estar en manos de los ayuntamientos locales. Pero los ayuntamientos no tiene ni el dinero ni el personal para poner investigadores en los prostíbulos y acabar con y procesar a los empresarios ilegales.
5. La legalización de la prostitución y la despenalización de la industria del sexo promueve la prostitución infantil.
Otro de los argumentos que defendía la legalización de la prostitución en Holanda era que iba a ayudar a acabar con la prostitución infantil. La realidad en cambio ha mostrado lo contrario, ya que la prostitución infantil en Holanda ha aumentado dramáticamente durante la década de 1990. La Asociación de Ámsterdam “ChildRight” estima que la cifra ha aumentado de 4000 niños/as en 1996 a 15.000 en el 2001. Esta asociación estima que al menos 5000 de los/as niños/as que están en la prostitución provienen de otros países, un número importante de los cuales son niñas nigerianas (Tiggelove: 2001).La prostitución infantil ha aumentado dramáticamente en Victoria en comparación con los otros Estados de Australia donde la prostitución no ha sido legalizada.
6. La legalización No protege a las mujeres que están en la prostitución.
La Coalición Internacional contra el Tráfico de Mujeres (CATW) ha realizado dos estudios importantes sobre el tráfico sexual y la prostitución, entrevistando a casi 200 víctimas de la explotación del comercio sexual. En este estudio, las mujeres que estaban en la prostitución indicaban que tanto si se encontraban en establecimientos de prostitución legales o ilegales, éstos hacían muy poco para protegerles a ellas. “En caso de proteger a alguien, protegen a los clientes”.. La violencia era utilizada para iniciar a algunas mujeres en la prostitución y para derrumbarlas y vencerlas con el objetivo de que realizaran los actos sexuales. Después de la iniciación, en cualquier momento, la violencia era utilizada con el fin de gratificar a los proxenetas, como una forma de castigo, para amenazarlas e intimidarlas, para ejercer la dominación de los proxenetas, para exigir conformidad, para castigar a las mujeres por presuntas “infracciones”, para humillar a las mujeres y para aislarlas y recluirlas.
Las mujeres que señalaron que los establecimientos sexuales les ofrecían alguna protección, matizaron añadiendo que ningún “protector” estaba nunca en la habitación con ellas, donde cualquier cosa podía ocurrir. Los estudios realizados por CATW hallaron que incluso cuando se utilizaban cámaras de vigilancia en los establecimientos, el objetivo era proteger el establecimiento.
7. La legalización/despenalización de la prostitución aumenta la demanda de la prostitución. Incentiva a los hombres a comprar a las mujeres por sexo en un entorno social más permisible y de mayor aceptabilidad.
. Cuando las barreras legales desaparecen, también desaparecen las sociales y éticas respecto al hecho de tratar a las mujeres como productos. La legalización de la prostitución supone enviar el mensaje a las nuevas generaciones de hombres de que las mujeres son productos sexuales, y de que la prostitución es una forma de diversión sin riesgo.
Como los hombres tienen un exceso de oferta de “servicios sexuales”, las mujeres tienen que competir en la oferta de servicios dedicándose al sexo anal, sexo sin condón, relaciones de esclavitud y dominación y otras tendencias demandadas por los clientes. Todo un grupo nuevo de clientes encuentra excitante el embarazo y demanda leche de pecho en sus encuentros sexuales con mujeres embarazadas. Existen prostíbulos que ofertan servicios a hombres discapacitados y los/as cuidadores/as contratados por el Estado, que en su mayoría son mujeres, están obligadas ha llevar a estos hombres a los prostíbulos
Las autopistas de Victoria están llenas de anuncios que ofertan a mujeres como objetos sexuales y enseñan a las nuevas generaciones de hombres a tratar a las mujeres como subordinadas. El dueño de un prostíbulo de Melbourne declaró que la mayoría de los clientes eran “hombres profesionales bien educados, que acuden durante el día y después van a sus casas a reunirse con sus familias”. Las mujeres que desean relaciones más igualitarias con los hombres se encuentran con que a menudo sus compañeros visitan los prostíbulos y los clubes sexuales. Tienen la opción de aceptar que sus parejas masculinas están comprando mujeres a través transacciones sexuales comerciales, pueden negarse a reconocer lo que sus parejas están haciendo o pueden romper con la relación (Sullivan and Jeffreys: 2001).
El proyecto de ley del Gobierno Sueco 1997/98:55 sobre la Violencia Contra las Mujeres, prohíbe y penaliza la compra de “servicios sexuales”. Es un enfoque innovador que se centra en la demanda de la prostitución. Suecia cree que “prohibiendo la compra de los servicios sexuales, la prostitución y sus efectos perjudiciales pueden contrarrestarse de una manera más efectiva que la que ha existido hasta ahora”. Y lo que es más importante, esta ley claramente afirma que “la prostitución es un fenómeno social no deseable” y que es “un obstáculo para el actual desarrollo hacia una igualdad entre hombres y mujeres;”**
8. La legalización/despenalización de la prostitución no promueve una mejora de la salud de las mujeres.
Un sistema basado en la legalización de la prostitución en el que se obligue a las mujeres, y no a los clientes, a chequeos y certificados de salud es descaradamente discriminatorio para las mujeres. Los chequeos de salud que son “solo para mujeres” no tienen ningún sentido a nivel de salud pública porque el controlar a las mujeres prostituídas no les protege a ellas del SIDA o de las ETS, ya que los hombres pueden transmitir, y en un principio son los que transmiten, las enfermedades a las mujeres.
Se argumenta que los prostíbulos legalizados u otros establecimientos de prostitución “controlados” “protegen” a las mujeres a través de políticas dirigidas a imponer la obligación de usar condón. En un estudio de la CATW que se realizó en EEUU, las mujeres entrevistadas que estaban en la prostitución declararon lo siguiente: el 47% afirmó que los hombres esperan tener sexo sin condón; el 73 % declaró que ofrecen pagar más para tener sexo sin condón; el 45% de las mujeres dijo que sufrirían abusos si insistieran en que los hombres usaran condón. Algunas mujeres dijeron que ciertos establecimientos puede que tengan normas que establezcan que los hombres tienen que usar condón, pero que en la realidad, los hombres siguen intentando tener sexo sin condón. Una mujer afirmó. “la “regla” dice que hay que utilizar condón en la sauna, pero es negociable entre las partes. La mayoría de los hombres piden felaciones sin condón (Raymond and Hughes: 2001).
.” Muchos factores juegan en contra del uso del condón: la necesidad de las mujeres de ganar dinero; la disminución del atractivo de las mujeres mayores para los hombres; hacer frente a la competencia de los lugares donde no exigen condón; la presión de los proxenetas para que las mujeres tengan sexo sin condón y ganen más dinero; la necesidad de tener dinero por ser adictas a alguna droga o para pagar al proxeneta; y la falta de control que en general tienen las mujeres que están en la prostitución sobre sus propios cuerpos.
9. La legalización/despenalización de la prostitución no aumenta las posibilidades de elección de las mujeres.
La mayoría de las mujeres no entraron en la prostitución a través de una decisión racional. No se sentaron un día y decidieron que querían ser prostitutas. Mejor dicho, es preferible llamar a esas “elecciones” “estrategias de supervivencia”. Más que consentir, una mujer prostituta accede a la única opción que está a su alcance. Su conformidad deriva del hecho de tener que adaptarse a las condiciones de desigualdad que son establecidas por el consumidor que le paga a ella para que haga lo que él quiera.
La distinción entre prostitución forzada y voluntaria es precisamente lo que la industria del sexo está promoviendo porque si se puede utilizar esta distinción para legalizar la prostitución, el proxenetismo y los prostíbulos, la industria del sexo conseguirá más estabilidad y seguridad legal. Las mujeres que presenten cargos contra los proxenetas o contra cualquier persona, tendrán que presentar la carga de la prueba y demostrar que fueron “forzadas”. ¿Cómo van a poder demostrar la coerción las mujeres marginadas? Si las mujeres tienen que demostrar que se utilizó la fuerza para reclutarlas o que la utilización de la fuerza forma parte de las condiciones de trabajo, muy pocas mujeres que están en la prostitución tendrán recursos legales y muy pocos culpables serán procesados.
Muchas mujeres que están en la prostitución tienen que mentir constantemente sobre sus vidas, sus cuerpos y sus respuestas sexuales. Mentir es una parte de la definición de su trabajo cuando un cliente pregunta: “¿Te ha gustado?”. Algunas supervivientes de la prostitución han señalado que después de haber dejado la prostitución les costó mucho tiempo darse cuenta de que la prostitución no fue el resultado de una libre elección, porque el negar su propia capacidad de elección era negarse a sí mismas.
No hay duda de que un número pequeño de mujeres dice que ellas eligen ser prostitutas, sobre todo si se encuentran en contextos públicos organizados por la industria del sexo. De la misma manera, algunas personas eligen tomar drogas peligrosas como la heroína. Sin embargo, incluso cuando las personas eligen tomar drogas peligrosas, reconocemos que el consumo de dicha droga es perjudicial para ellos, y la mayoría de las personas no piden la legalización de la heroína. En esta situación, el perjuicio o daño lo sufre la propia persona, no el consentimiento de la persona.
Incluso un informe de 1998 de la organización ILO (Organización Internacional del Trabajo de las UN) que sugería que la industria del sexo fuera tratada como un sector económico legítimo, encontró que “... la prostitución es una de las formas de trabajo más alienada; la investigación [realizada en 4 países] demostró que las mujeres trabajaban “sufriendo” “sintiéndose forzadas”, o estaban “llenas de remordimientos” y tenían una identidad negativa sobre sí mismas. Un número significativo de ellas afirmó que si pudieran dejarían el trabajo sexual (LIM, 1998: 213).”
Cuando una mujer continúa en una relación abusiva con una pareja que le maltrata, o incluso cuando ella le defiende a él, no decimos que esa mujer está ahí de manera voluntaria. Reconocemos la complejidad de su conformidad. Al igual que las mujeres maltratadas, las mujeres en la prostitución a menudo niegan los abusos si no se les ofrecen verdaderas alternativas.
Oímos hablar mucho sobre cómo mantener a las mujeres en la prostitución pero muy poco sobre como ayudarlas a salir de ella. Los gobiernos que legalicen la prostitución tendrán muchos intereses económicos en la industria del sexo. Consecuentemente, aumentará la dependencia de los gobiernos sobre la industria del sexo. Si se contabilizan las mujeres que están en la prostitución como trabajadoras, los proxenetas como empresarios, y los compradores como clientes de los servicios sexuales – legitimando y considerando a toda la industria del sexo un sector económico – los gobiernos abdicarán de la responsabilidad de conseguir trabajos adecuados y lícitos para las mujeres.
Informe de la Coalición contra el tráfico de mujeres
Para conocer el Plan español contra el tráfico de mujeres con fines sexuales pinchar aqui.
* Budapest Group. (1999, June). The Relationship Between Organized Crime and Trafficking in Aliens. Austria: International Centre for Migration Policy Development. El proceso de Budapest comenzó en 1991. 10 organizaciones y casi 40 gobiernos han participado en el proceso. Se han celebrado alrededor de 50 reuniones de diferentes niveles, incluyendo la Conferencia Ministerial de Praga.
** El “Rapporteur” Nacional sobre el Tráfico de la Policía Nacional de Suecia ha afirmado que en 6 meses, después de que la Ley Sueca se hubiera aprobado, ha disminuido el número de mujeres traficadas en Suecia. También ha señalado que según compañeros policías de la Unión Europea, los traficantes están eligiendo otros países de destino donde no existan leyes similares a la Ley Sueca. Por lo tanto, la Ley sirve para disuadir a los traficantes. Cita tomada de: Karl Vicktor Olsson, “Sexkopslagen minkar handeln med kvinnor,” Metro, January 27, 2001: 2.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Altink, Sietske. (1995). Stolen Lives: Trading Women into Sex and Slavery (London: Scarlet Press).
Budapest Group. (1999, June). The Relationship Between Organized Crime and Trafficking in Aliens. Austria: International Centre for Migration Policy Development.
Bureau NRM. (2002, November). Trafficking in Human Beings: First Report of the Dutch National Rapporteur. The Hague. 155 pp.
Daley, Suzanne. (2001, August 12). “New Rights for Dutch Prostitutes, but No Gain.” New York Times, pp. A1 and 4.
Dutting, Giseling. (2000, November). “Legalized Prostitution in the Netherlands – Recent Debates. Women”s Global Network for Reproductive Rights, 3: 15-16.
IOM (International Organization for Migration). (1995, May). “Trafficking and Prostitution: the Growing Exploitation of Migrant Women from Central and Eastern Europe. Budapest: IOM Migration Information Program.
Lim, Lin Lean (1998). The Sex Sector. International Labour Office, Geneva, Switzerland.
Raymond, Janice G., Donna M. Hughes, Donna M. and Carol A. Gomez (2001). Sex Trafficking of Women in the United States: Links Between International and Domestic Sex Industries, Funded by the U.S. National Institute of Justice. N. Amherst, MA: Coalition Against Trafficking in Women. Available at www.catwinternational.org
Raymond, Janice G., Jean d”Cunha, Siti Ruhaini Dzuhayatin, H. Patricia Hynes, Zoraida Ramirez Rodriguez and Aida Santos (2002). A Comparative Study of Women Trafficked in the Migration Process: Patterns, Profiles and Health Consequences of Sexual Exploitation in Five Countries (Indonesia, the Philippines, Thailand, Venezuela and the United States). (2002). Funded by the Ford Foundation. N. Amherst, MA: Coalition Against Trafficking in Women (CATW). Available at www.catwinternational.org
South China Morning Post (1999, September 10).”Brothel Business Booming at a Legal Red-Light District Near You.”
Hay personas que creen que defendiendo la legalización o la despenalización de la prostitución están dignificando y profesionalizando a la mujer que está en la prostitución. Pero el dignificar la prostitución como un trabajo no supone el dignificar a la mujer, ya que simplemente dignifica la industria del sexo. La CATW aprueba la despenalización de las mujeres que están en la prostitución. Ninguna mujer debería de ser penalizada por su propia explotación. Pero los estados nunca deberían despenalizar a los proxenetas, a los clientes, a los prostíbulos u otros establecimientos sexuales.
2.La legalización/despenalización de la prostitución y de la industria del sexo promueve el tráfico sexual
. Uno de los argumentos para la legalización de la prostitución en Holanda era que la legalización iba a ayudar a terminar con la explotación de las desesperadas mujeres inmigrantes que eran traficadas para entrar en la prostitución. El informe realizado por el grupo gubernamental “Budapest”* muestra que el 80% de las mujeres de los prostíbulos en los países Bajos son traficadas desde otros países (Grupo Budapest, 1999: 11). El gobierno de Holanda se presenta a sí mismo como el defensor de los programas y políticas que luchan contra el tráfico, mientras que al mismo tiempo y de una manera cínica, ha eliminado todos los impedimentos legales dirigidos al proxenetismo y a los prostíbulos. También en el año 2000 el gobierno Holandés solicitó y obtuvo una sentencia de la Corte Europea en la que se reconocía que la prostitución era una actividad económica. Las ONGs de los países Bajos han declarado que los traficantes están sacando provecho de esta ley y la están utilizando para introducir a mujeres en la industria de la prostitución Holandesa, enmascarando el hecho de que estas mujeres han sido traficadas y enseñándoles cómo probar que se son “inmigrantes trabajadoras del sexo” auto empleadas.
. 43 municipios de Holanda quieren poner en marcha una política que prohíba los prostíbulos, pero el Ministerio de Justicia ha dicho que la prohibición de la prostitución dentro de un municipio podría entrar en conflicto con el “derecho a la libre elección de trabajo” que garantiza la Constitución federal o el Grondwet (Bureau NRM: 2002).
En enero de 2002 se estableció la prostitución en Alemania como un trabajo legitimo, después de que durante 5 años estuviera legalizada en las llamadas zonas “eros” o zonas de tolerancia. Ahora en Alemania es legal la promoción de la prostitución, el proxenetismo y los prostíbulos. En 1993, después de que se hubiera dado el primer paso para la legalización, se reconoció (incluso por parte de los/as defensores/as pro-prostitución) que el 75% de las mujeres que en Alemania estaban dentro de la industria del sexo eran extranjeras que procedían de Uruguay, Argentina, Paraguay, y otros países de Sudamérica
. Hay que tener en cuenta que es casi es imposible para las mujeres pobres hacer frente al proceso migratorio, a los costos del viaje, a la tramitación de los documentos y también es muy difícil que puedan establecerse dentro del “negocio” sin ninguna ayuda externa.
3. La legalización/despenalización de la prostitución no supone un control de la industria del sexo.
En contra de lo que afirmaban las reivindicaciones que señalaban que la legalización y la despenalización de la prostitución iban a regular la expansión de la industria del sexo en Holanda en el año 2000, la industria del sexo se ha expandido un 25 % (Daley, 2001:4). A cualquier hora del día, mujeres de todas las edades y razas son expuestas - y puestas en venta para el consumo masculino - en los conocidos escaparates de los prostíbulos y clubes de Holanda. Actualmente existen en Holanda asociaciones, oficialmente reconocidas, de empresarios del sexo y de clientes de la prostitución que son consultadas por, y colaboran con, el gobierno con el fin de fomentar sus intereses y promover la prostitución. Entre estas asociaciones están: “Asociación de Empresarios de los Negocios de Relajación” y “Hombre/Mujer y la Fundación de la Prostitucion”. Esta última está compuesta por un grupo de hombres que con regularidad utilizan los “servicios” de la industria del sexo, y uno de sus objetivos específicos es “conseguir que la prostitución y su uso sean más aceptados y abiertamente discutidos”, y “proteger los intereses de los clientes” (NRM Bureau, 2002:115-16).
Frente al hecho de que hay muy pocas mujeres que quieran “trabajar” en el sector legal de la industria del sexo, el Reportero Nacional de Holanda en temas de tráfico afirmó que una solución para el futuro podría ser “ofrecer [al mercado] prostitutas procedentes de países que no pertenezcan a la UE/AEE, y que voluntariamente elijan trabajar en la prostitución A través de este proceso, se refuerza la normalización de la prostitución como una “opción para las pobres”.
La mercantilización de la mujer se ha intensificado de una manera considerable y cada vez es más visible.Los prostíbulos en Suiza se han duplicado después de la legalización parcial de la prostitución. La mayoría de estos prostíbulos están libres de impuestos y muchos son ilegales.
4. La legalización/despenalización de la prostitución aumenta la prostitución clandestina, ilegal y la prostitución de la calle.
En Holanda, las mujeres que están en la prostitución señalan que la legalización y despenalización de la industria del sexo no acaba con el estigma sino que, al contrario, hace a las mujeres más vulnerables frente al abuso ya que al tener que registrarse pierden el anonimato.
. Desde la llegada de la legalización en Victoria los prostíbulos se han triplicado y se han expandido, y la mayoría de ellos no tiene licencia aunque se anuncien y operen con total impunidad (Sullivan and Jeffreys: 2001). Para terminar con la endémica corrupción policial, el control de la prostitución ilegal pasó de estar en manos de los policías a estar en manos de los ayuntamientos locales. Pero los ayuntamientos no tiene ni el dinero ni el personal para poner investigadores en los prostíbulos y acabar con y procesar a los empresarios ilegales.
5. La legalización de la prostitución y la despenalización de la industria del sexo promueve la prostitución infantil.
Otro de los argumentos que defendía la legalización de la prostitución en Holanda era que iba a ayudar a acabar con la prostitución infantil. La realidad en cambio ha mostrado lo contrario, ya que la prostitución infantil en Holanda ha aumentado dramáticamente durante la década de 1990. La Asociación de Ámsterdam “ChildRight” estima que la cifra ha aumentado de 4000 niños/as en 1996 a 15.000 en el 2001. Esta asociación estima que al menos 5000 de los/as niños/as que están en la prostitución provienen de otros países, un número importante de los cuales son niñas nigerianas (Tiggelove: 2001).La prostitución infantil ha aumentado dramáticamente en Victoria en comparación con los otros Estados de Australia donde la prostitución no ha sido legalizada.
6. La legalización No protege a las mujeres que están en la prostitución.
La Coalición Internacional contra el Tráfico de Mujeres (CATW) ha realizado dos estudios importantes sobre el tráfico sexual y la prostitución, entrevistando a casi 200 víctimas de la explotación del comercio sexual. En este estudio, las mujeres que estaban en la prostitución indicaban que tanto si se encontraban en establecimientos de prostitución legales o ilegales, éstos hacían muy poco para protegerles a ellas. “En caso de proteger a alguien, protegen a los clientes”.. La violencia era utilizada para iniciar a algunas mujeres en la prostitución y para derrumbarlas y vencerlas con el objetivo de que realizaran los actos sexuales. Después de la iniciación, en cualquier momento, la violencia era utilizada con el fin de gratificar a los proxenetas, como una forma de castigo, para amenazarlas e intimidarlas, para ejercer la dominación de los proxenetas, para exigir conformidad, para castigar a las mujeres por presuntas “infracciones”, para humillar a las mujeres y para aislarlas y recluirlas.
Las mujeres que señalaron que los establecimientos sexuales les ofrecían alguna protección, matizaron añadiendo que ningún “protector” estaba nunca en la habitación con ellas, donde cualquier cosa podía ocurrir. Los estudios realizados por CATW hallaron que incluso cuando se utilizaban cámaras de vigilancia en los establecimientos, el objetivo era proteger el establecimiento.
7. La legalización/despenalización de la prostitución aumenta la demanda de la prostitución. Incentiva a los hombres a comprar a las mujeres por sexo en un entorno social más permisible y de mayor aceptabilidad.
. Cuando las barreras legales desaparecen, también desaparecen las sociales y éticas respecto al hecho de tratar a las mujeres como productos. La legalización de la prostitución supone enviar el mensaje a las nuevas generaciones de hombres de que las mujeres son productos sexuales, y de que la prostitución es una forma de diversión sin riesgo.
Como los hombres tienen un exceso de oferta de “servicios sexuales”, las mujeres tienen que competir en la oferta de servicios dedicándose al sexo anal, sexo sin condón, relaciones de esclavitud y dominación y otras tendencias demandadas por los clientes. Todo un grupo nuevo de clientes encuentra excitante el embarazo y demanda leche de pecho en sus encuentros sexuales con mujeres embarazadas. Existen prostíbulos que ofertan servicios a hombres discapacitados y los/as cuidadores/as contratados por el Estado, que en su mayoría son mujeres, están obligadas ha llevar a estos hombres a los prostíbulos
Las autopistas de Victoria están llenas de anuncios que ofertan a mujeres como objetos sexuales y enseñan a las nuevas generaciones de hombres a tratar a las mujeres como subordinadas. El dueño de un prostíbulo de Melbourne declaró que la mayoría de los clientes eran “hombres profesionales bien educados, que acuden durante el día y después van a sus casas a reunirse con sus familias”. Las mujeres que desean relaciones más igualitarias con los hombres se encuentran con que a menudo sus compañeros visitan los prostíbulos y los clubes sexuales. Tienen la opción de aceptar que sus parejas masculinas están comprando mujeres a través transacciones sexuales comerciales, pueden negarse a reconocer lo que sus parejas están haciendo o pueden romper con la relación (Sullivan and Jeffreys: 2001).
El proyecto de ley del Gobierno Sueco 1997/98:55 sobre la Violencia Contra las Mujeres, prohíbe y penaliza la compra de “servicios sexuales”. Es un enfoque innovador que se centra en la demanda de la prostitución. Suecia cree que “prohibiendo la compra de los servicios sexuales, la prostitución y sus efectos perjudiciales pueden contrarrestarse de una manera más efectiva que la que ha existido hasta ahora”. Y lo que es más importante, esta ley claramente afirma que “la prostitución es un fenómeno social no deseable” y que es “un obstáculo para el actual desarrollo hacia una igualdad entre hombres y mujeres;”**
8. La legalización/despenalización de la prostitución no promueve una mejora de la salud de las mujeres.
Un sistema basado en la legalización de la prostitución en el que se obligue a las mujeres, y no a los clientes, a chequeos y certificados de salud es descaradamente discriminatorio para las mujeres. Los chequeos de salud que son “solo para mujeres” no tienen ningún sentido a nivel de salud pública porque el controlar a las mujeres prostituídas no les protege a ellas del SIDA o de las ETS, ya que los hombres pueden transmitir, y en un principio son los que transmiten, las enfermedades a las mujeres.
Se argumenta que los prostíbulos legalizados u otros establecimientos de prostitución “controlados” “protegen” a las mujeres a través de políticas dirigidas a imponer la obligación de usar condón. En un estudio de la CATW que se realizó en EEUU, las mujeres entrevistadas que estaban en la prostitución declararon lo siguiente: el 47% afirmó que los hombres esperan tener sexo sin condón; el 73 % declaró que ofrecen pagar más para tener sexo sin condón; el 45% de las mujeres dijo que sufrirían abusos si insistieran en que los hombres usaran condón. Algunas mujeres dijeron que ciertos establecimientos puede que tengan normas que establezcan que los hombres tienen que usar condón, pero que en la realidad, los hombres siguen intentando tener sexo sin condón. Una mujer afirmó. “la “regla” dice que hay que utilizar condón en la sauna, pero es negociable entre las partes. La mayoría de los hombres piden felaciones sin condón (Raymond and Hughes: 2001).
.” Muchos factores juegan en contra del uso del condón: la necesidad de las mujeres de ganar dinero; la disminución del atractivo de las mujeres mayores para los hombres; hacer frente a la competencia de los lugares donde no exigen condón; la presión de los proxenetas para que las mujeres tengan sexo sin condón y ganen más dinero; la necesidad de tener dinero por ser adictas a alguna droga o para pagar al proxeneta; y la falta de control que en general tienen las mujeres que están en la prostitución sobre sus propios cuerpos.
9. La legalización/despenalización de la prostitución no aumenta las posibilidades de elección de las mujeres.
La mayoría de las mujeres no entraron en la prostitución a través de una decisión racional. No se sentaron un día y decidieron que querían ser prostitutas. Mejor dicho, es preferible llamar a esas “elecciones” “estrategias de supervivencia”. Más que consentir, una mujer prostituta accede a la única opción que está a su alcance. Su conformidad deriva del hecho de tener que adaptarse a las condiciones de desigualdad que son establecidas por el consumidor que le paga a ella para que haga lo que él quiera.
La distinción entre prostitución forzada y voluntaria es precisamente lo que la industria del sexo está promoviendo porque si se puede utilizar esta distinción para legalizar la prostitución, el proxenetismo y los prostíbulos, la industria del sexo conseguirá más estabilidad y seguridad legal. Las mujeres que presenten cargos contra los proxenetas o contra cualquier persona, tendrán que presentar la carga de la prueba y demostrar que fueron “forzadas”. ¿Cómo van a poder demostrar la coerción las mujeres marginadas? Si las mujeres tienen que demostrar que se utilizó la fuerza para reclutarlas o que la utilización de la fuerza forma parte de las condiciones de trabajo, muy pocas mujeres que están en la prostitución tendrán recursos legales y muy pocos culpables serán procesados.
Muchas mujeres que están en la prostitución tienen que mentir constantemente sobre sus vidas, sus cuerpos y sus respuestas sexuales. Mentir es una parte de la definición de su trabajo cuando un cliente pregunta: “¿Te ha gustado?”. Algunas supervivientes de la prostitución han señalado que después de haber dejado la prostitución les costó mucho tiempo darse cuenta de que la prostitución no fue el resultado de una libre elección, porque el negar su propia capacidad de elección era negarse a sí mismas.
No hay duda de que un número pequeño de mujeres dice que ellas eligen ser prostitutas, sobre todo si se encuentran en contextos públicos organizados por la industria del sexo. De la misma manera, algunas personas eligen tomar drogas peligrosas como la heroína. Sin embargo, incluso cuando las personas eligen tomar drogas peligrosas, reconocemos que el consumo de dicha droga es perjudicial para ellos, y la mayoría de las personas no piden la legalización de la heroína. En esta situación, el perjuicio o daño lo sufre la propia persona, no el consentimiento de la persona.
Incluso un informe de 1998 de la organización ILO (Organización Internacional del Trabajo de las UN) que sugería que la industria del sexo fuera tratada como un sector económico legítimo, encontró que “... la prostitución es una de las formas de trabajo más alienada; la investigación [realizada en 4 países] demostró que las mujeres trabajaban “sufriendo” “sintiéndose forzadas”, o estaban “llenas de remordimientos” y tenían una identidad negativa sobre sí mismas. Un número significativo de ellas afirmó que si pudieran dejarían el trabajo sexual (LIM, 1998: 213).”
Cuando una mujer continúa en una relación abusiva con una pareja que le maltrata, o incluso cuando ella le defiende a él, no decimos que esa mujer está ahí de manera voluntaria. Reconocemos la complejidad de su conformidad. Al igual que las mujeres maltratadas, las mujeres en la prostitución a menudo niegan los abusos si no se les ofrecen verdaderas alternativas.
Oímos hablar mucho sobre cómo mantener a las mujeres en la prostitución pero muy poco sobre como ayudarlas a salir de ella. Los gobiernos que legalicen la prostitución tendrán muchos intereses económicos en la industria del sexo. Consecuentemente, aumentará la dependencia de los gobiernos sobre la industria del sexo. Si se contabilizan las mujeres que están en la prostitución como trabajadoras, los proxenetas como empresarios, y los compradores como clientes de los servicios sexuales – legitimando y considerando a toda la industria del sexo un sector económico – los gobiernos abdicarán de la responsabilidad de conseguir trabajos adecuados y lícitos para las mujeres.
Informe de la Coalición contra el tráfico de mujeres
Para conocer el Plan español contra el tráfico de mujeres con fines sexuales pinchar aqui.
* Budapest Group. (1999, June). The Relationship Between Organized Crime and Trafficking in Aliens. Austria: International Centre for Migration Policy Development. El proceso de Budapest comenzó en 1991. 10 organizaciones y casi 40 gobiernos han participado en el proceso. Se han celebrado alrededor de 50 reuniones de diferentes niveles, incluyendo la Conferencia Ministerial de Praga.
** El “Rapporteur” Nacional sobre el Tráfico de la Policía Nacional de Suecia ha afirmado que en 6 meses, después de que la Ley Sueca se hubiera aprobado, ha disminuido el número de mujeres traficadas en Suecia. También ha señalado que según compañeros policías de la Unión Europea, los traficantes están eligiendo otros países de destino donde no existan leyes similares a la Ley Sueca. Por lo tanto, la Ley sirve para disuadir a los traficantes. Cita tomada de: Karl Vicktor Olsson, “Sexkopslagen minkar handeln med kvinnor,” Metro, January 27, 2001: 2.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Altink, Sietske. (1995). Stolen Lives: Trading Women into Sex and Slavery (London: Scarlet Press).
Budapest Group. (1999, June). The Relationship Between Organized Crime and Trafficking in Aliens. Austria: International Centre for Migration Policy Development.
Bureau NRM. (2002, November). Trafficking in Human Beings: First Report of the Dutch National Rapporteur. The Hague. 155 pp.
Daley, Suzanne. (2001, August 12). “New Rights for Dutch Prostitutes, but No Gain.” New York Times, pp. A1 and 4.
Dutting, Giseling. (2000, November). “Legalized Prostitution in the Netherlands – Recent Debates. Women”s Global Network for Reproductive Rights, 3: 15-16.
IOM (International Organization for Migration). (1995, May). “Trafficking and Prostitution: the Growing Exploitation of Migrant Women from Central and Eastern Europe. Budapest: IOM Migration Information Program.
Lim, Lin Lean (1998). The Sex Sector. International Labour Office, Geneva, Switzerland.
Raymond, Janice G., Donna M. Hughes, Donna M. and Carol A. Gomez (2001). Sex Trafficking of Women in the United States: Links Between International and Domestic Sex Industries, Funded by the U.S. National Institute of Justice. N. Amherst, MA: Coalition Against Trafficking in Women. Available at www.catwinternational.org
Raymond, Janice G., Jean d”Cunha, Siti Ruhaini Dzuhayatin, H. Patricia Hynes, Zoraida Ramirez Rodriguez and Aida Santos (2002). A Comparative Study of Women Trafficked in the Migration Process: Patterns, Profiles and Health Consequences of Sexual Exploitation in Five Countries (Indonesia, the Philippines, Thailand, Venezuela and the United States). (2002). Funded by the Ford Foundation. N. Amherst, MA: Coalition Against Trafficking in Women (CATW). Available at www.catwinternational.org
South China Morning Post (1999, September 10).”Brothel Business Booming at a Legal Red-Light District Near You.”
martes, 6 de octubre de 2009

El diario Público ha dedicado su edición de hoy al tema de la violencia de género. Felicitamos esta iniciativa. La imagen que adjunto la he tomado del periódico y como veis es muy elocuente. Espero que os guste a todos y a todas.Podéis consultarlo en versión electrónica Público
Ojalá El País y otros periódicos que se dicen progresistas, aunque por lo visto se ponen fuera de sí cuando les tocan su footbol...tuvieran una actitud más comprometida con este tema y,sobre todo dejasen de dar publicidad a anuncios en los que se vende a jovencitas recien estrenadas en eso llamado mayoría de edad legal como si fueran objetos de usar y tirar. Pero esa es otra historia y debe ser contada en otra ocasión..,
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