El sabor de la sandía
Promesas del este.
Ninfómaniac. II parte.
A mi juicio, la frivolidad que caracteriza a los medios de comunicación de masas, ha hecho que películas que tenían un carácter muy crítico y analizaban los problemas de la sexualidad humana se hayan considerado desde perspectivas ridículas. Por ejemplo, es el caso de la famosa "El último tanto en París". La gente iba a verla para comprobar si realmente había sexo real, concretamente anal, como se decía, o sólo fingido. Las bromas sobre el uso de la mantequilla no escasearon. Si preguntabas cómo interpretaban algunas escenas complejas de la película (como la paliza que el protagonista le da a un hombre que va a prostitutas porque su mujer tiene una enfermedad) tus contertulios te decían sin rodeos “ni idea”, lanzándote una mirada de asombro. Otro ejemplo es el de "La naranja mecánica " película basada en una novela de Anthony Burgess que trata, entre otros temas, sobre la asociación entre el placer, la diversión y la violencia extrema. A lo largo de décadas he visto como las referencias más frívolas y estúpidas se sucedían sobre ella, centrándose en la estética del grupo de hombres depravados que la protagonizan.
No obstante, creo poder asegurar que existen películas que difícilmente pueden ser banalizadas o empleadas como reclamo comercial, y que tratan con seriedad y rudeza temas como la obsesión con la pornografía, la prostitución, el deterioro que produce en la persona el rebajar su ser a la obtención constante de orgasmos a cualquier precio, la instrumentalización de las personas con fines comerciales por la industria del sexo, y la violencia sexual, especialmente contra las mujeres. Este es el caso de las tres películas que recomiendo.
Shame.
El sabor de la sandía
Promesas del este.
Por otra parte, también me gustaría referirme al caso de Ninfómaniac. Una película dura y compleja que puede generar lecturas distintas. Si bien es cierto que personas poco formadas pueden no entender en absoluto en carácter crítico del filme, considero justo considerar el esfuerzo que se realiza en ella para cuestionar algunas de las perspectivas más integradas en el contexto del cine y de la literatura eróticas.
Ninfómaniac. II parte.
El sabor de la sandía
Promesas del este.
Por otra parte, también me gustaría referirme al caso de Ninfómaniac. Una película dura y compleja que puede generar lecturas distintas. Si bien es cierto que personas poco formadas pueden no entender en absoluto en carácter crítico del filme, considero justo considerar el esfuerzo que se realiza en ella para cuestionar algunas de las perspectivas más integradas en el contexto del cine y de la literatura eróticas.
Ninfómaniac. II parte.