EQUIVALIENTES

EQUIVALIENTES

viernes, 23 de diciembre de 2011

MI LUGAR EN EL AUTOBÚS.



  Me resultaría bastante extraño que me dijeran dónde me tengo que sentar en un autobús, sobre todo si me tengo que sentar detrás porque hay unos tipos que no pueden sentarse detrás de mí. En realidad no  me resultaría extraño sino inaceptable.

Al parecer en Israel esta ocurriendo. Cuando las mujeres se niegan tienen que enfrentarse con los insultos y presiones externas para que acceda. Este tipo de conducta parece mucho menos llamativa que algo más fuerte como que ten una paliza o te levanten violentamente la ropa en una manifestación (algo que estaba ocurriendo permanentemente en las manifestaciones egipcias como medio de evitar la participación de mujeres en ellas) pero cuidado con este tipo de restricción de libertades que  solo parecen menos visibles porque se están aplicando a mujeres.
  Si se tratase de obligar a un hombre de cualquier etnia o religión a sentarse detrás o vestir de un modo determinado toda la prensa se haría eco de ello mucho más rápidamente. Es lógico que nos acordemos de Rosa Parks, uno de los símbolos de la lucha por los derechos civiles. Las mujeres somo valientes y luchamos por nuestros derechos y los de nuestros hermanos de color, religión, clase social. El tema es qué ocurre después con nuestros propios derechos.




  En el artículo que  adjunto como enlace, dice que no pueden sentarse cerca, pero es más que eso, NO PUEDEN SENTARSE DELANTE.  Además tienen que vestirse de determinado modo para no molestar a estos hombres. Sus creencias no pueden interferir con las leyes. El problema es qué pasará cuando sean más y quieran cambiar las leyes. Como se indica en el artículo el crecimiento de la población ultraortodoxa es mucho mayor, siempre ha ocurrido que cuanto más atrasada sea una cultura más machista es y  más hijos tiene.  Es un problema que no se puede resolver fácilmente.

  Mi más sincera admiración para estas "equivalientes" de Israel.