sábado, 7 de noviembre de 2009

ALGUNAS FALACIAS SOBRE LA PROSTITUCIÓN

La prostitución es una de las actividades humanas que genera más dolor a unos individuos y más placer y sensación de poder y gratificación a otros. Es por tanto una actividad en la que las desigualdades entre seres humanos se hace más manifiesta.
El discurso sobre la prostitución está lleno de mentiras destinadas a callar a los que se atreven a denunciarlo. En la historia de la humanidad ha pasado por varias etapas pero siempre ha estado ligada a algo fundamental, y esto es la sumisión y dependencia de unas personas respecto a otras.
La imagen no muestra a una prostituta pero sí nos ofrece una visión bastante clara para cualquier persona inteligente de la imagen que se quiere dar de las mujeres y la manera en que se justifica esta imagen, apelando a la libertad y a la hipocresía de los que las rechazan sean cuales sean sus motivos.


A continuación repasaremos algunas de las falacias en torno a la prostitución.


1. LA PROSTITUCIÓN ES UN TRABAJO COMO OTRO CUALQUIERA. SI ESTO FUERA CIERTO
No habría problema en contratar a partir de los 16 años.
La experiencia sería buscada y no habría una demanda masiva precisamente de los trabajadores de 16 años (que desde luego se produciría ya que cuanto más joven es la persona prostituída más es la demanda que se presenta).
No habría tantas personas que necesitarían tratamiento psicologico para superar sus secuelas.
El porcentaje de personas españolas sería mayor.
No habría disminuído al desarrollarse el país y luego crecido exponencialmene por la inmigración de personas del tercer mundo.
El porcentaje de personas con graves problemas psicológicos o drogodependientes sería menor.
El porcentaje de hombres que lo realizan sería mayor.
El porcentaje de personas que han sido engañadas, amenazadas de muerte (a ellas o sus familias)extorsionadas para que lo realicen sería menor.
Los padres y madres no tendrían inconveniente en que sus hijos lo realizaran fuera de los inconvenientes ordinarios (salario, grado de peligrosidad, horario de trabajo, nivel de estudios requeridos).
Debería haber unos estudios, digamos de grado ¿medio? para acceder a él y profesorado cualificado por el sistema educativo.
Si una persona está cobrando el paro y recibe una oferta de prostitución debería tener la obligación de cogerla al igual que se hace con otros trabajos.
Para promocionar la igualdad entre sexos y en trabajos tradicionalmente femeninos (enfermera, profesora, servicios de limpieza ) deberían hacerse campañas para promover que los hombres también deberían trabajar en la prostitución ya que es un trabajo tan digno como otro cualquiera.
No se ofertaría indicando la etnia: chinas, sudamericanas, africanas...
Durante la esclavitud no se habría considerado que la práctica de sexo con los esclavos era la actividad que generaba más rechazo entre las distintas formas de explotación que se practicaban. Sería otra más, como obligar a limpiar la casa, pongamos por caso.



2. LA PROSTITUCIÓN ES UNA MANIFESTACIÓN MÁS DE LA LIBERTAD SEXUAL. SI ESTO FUERA CIERTO.

Los hombres habrían promovido la prostitución masculina como lo han hecho con la feminina en lugar de perseguir de manera insistente y violenta cualquier manifestación sexual masculina en la que un hombre pudiera ser el que proporcionara "el servicio sexual" ( recibir la penetración, practicar una felación ) a otro hombre y considerarlo indigno de eso tan fabuloso que es SER UN HOMBRE.
El servicio de prostitución masculina a mujeres estaría tan generalizado como el contrario ya que se potenciaría la demanda de mujeres que quieren satisfacer sus necesidades sexuales sin importarles si el hombre al que pagan:
Siente asco de su cuerpo en lugar de sentirse atraído por el.
Siente placer o lo está fingiendo.
Está siendo explotado por una mafia y amenazado por ella.
Le recuerda bastante a su hijo o a su nieto.

Las feministas y defensoras de la libertad sexual de las mujeres que han desarrollado un discursos racional y profundo en los últimos 300 años sobre la libertad sexual estaría a favor de la prostitución, y no serían los sexólogos y sexólogas sin compresión del problema de la opresión histórica de las mujeres y el desprecio de lo femenino, ya esté presente en un hombre o en una mujer, los únicos que la defendiesen.
Los hombres que mantinen relaciones más igualitarias y satisfactorias con sus parejas, ya sean mujeres u otros hombres, serían los que más han usado o usarán la prostitución y no los que lo hacen menos o nada.
Las mujeres más liberadas que han experimentado desde su juventud la libertad sexual y han practicado el sexo con quien han querido y por el placer del sexo, y no por otro motivo ajeno y opuesto a el citado placer, estarían a favor de la prostitución.
Las prostitutas podrían obtener títulos de sexología o convalidaciones debido a su experiencia en el terreno.
Los países desarrollados tendrían prostitución sin depender de que estas personas fueran precisamente de países subdesarrollados y no cabría suponer que de no existir el subdesarrollo y la pobreza tampoco existiría la prostitución más que de manera anecdótica (una persona particular que acepta un regalo, un premio, un dinero... a cambio de una actividad sexual concreta en un momento dado) y no como fenómeno comercial de masas.
La prostitución y la pornografía no estarían tan frecuentemente asociadas con la violencia.
Finalmente,las mujeres no saldrían necesariamente perjudicada en la relación sexual e incluso personal con sus parejas si estas acudían a los servicios de una prostituta
o se acostumbraban a desarrollar su estimulación sexual a partir de imágenes pornográficas y de prostitución filmada. Sin embargo:
La prostitución hace que el hombre se acostumbre a suponer que la mujer o el hombre prostituído está ahí para darle placer y no, también, para recibirlo, promueve la idea de que el sexo puede separarse sin problemas de otras cuestiones como el afecto o las relaciones de poder, facilita la imagen mental de que el sexo se CONSUME y la persona o personas que nos estimulan son productos para su consumo, distorniona la imagen del cuerpo femenino asociando la sexualidad con un determinado tipo de actitud sexual bien agresiva o de sumisión.


PARA OBTENER INFORMACIÓN CONCRETA SOBRE LAS CONSECUENCIAS REALES DE LA LEGALIZACIÓN DE LA PROSTITUCIÓN VER Informe de la coalición contra el tráfico de mujeres en entrada anterior.

1 comentario:

  1. A ver, aquí nadie dice que la prostitución SEA un trabajo como cualquier otro. Ni siquiera que sea un trabajo. Porque eso no depende de nosotros sino de las autoridades, y son éstas las que no desean regular la prostitución y equipararla a cualquier otro trabajo.

    Lo que decimos es que no existen razones reales para mantener esta ACTIVIDAD LABORAL en un limbo legal que a quienes más perjudica es a las propias prostitutas.

    Todo lo que hablas de edad legal, titulaciones, violencia, mafias, etc no es una consecuencia directa de la prostitución sino de su falta de reconocimiento legal.

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